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Día Mundial de la Concientización sobre la Corrosión: cuando lo invisible se convierte en un problema crítico

Cada 24 de abril se conmemora el Día Mundial de la Corrosión, una fecha impulsada por la World Corrosion Organization para visibilizar un problema silencioso que impacta directamente la seguridad, la productividad y la rentabilidad de prácticamente todas las industrias.

Aunque muchas veces se asocia únicamente con el óxido visible en el acero, la corrosión es en realidad un proceso complejo químico o electroquímico que deteriora materiales al interactuar con su entorno. Y sus efectos van mucho más allá de lo estético.

¿Qué es la corrosión y por qué ocurre?

La corrosión sucede cuando un material, generalmente un metal, reacciona con elementos del medio ambiente como el oxígeno, la humedad, sales o sustancias químicas. Este proceso genera una degradación progresiva que puede comprometer la integridad estructural y funcional de equipos e instalaciones.

Existen distintos tipos de corrosión, entre los más comunes:

  • Corrosión uniforme: afecta toda la superficie de manera homogénea
  • Corrosión por picadura (pitting): genera perforaciones localizadas difíciles de detectar
  • Corrosión galvánica: ocurre cuando dos metales diferentes están en contacto en presencia de un electrolito
  • Corrosión bajo tensión: combinación de esfuerzos mecánicos y ambiente corrosivo
  • Corrosión microbiológica: causada por microorganismos que aceleran el deterioro

Cada tipo representa retos específicos y requiere estrategias distintas de prevención.

El verdadero costo de la corrosión

Hablar de corrosión no es solo hablar de mantenimiento: es hablar de dinero, seguridad y continuidad operativa.

Diversos estudios estiman que la corrosión puede representar entre el 3% y el 4% del PIB de un país industrializado. Pero más allá de las cifras, sus consecuencias incluyen:

  • Fallas estructurales en puentes, plataformas y edificios
  • Fugas en tuberías que pueden derivar en accidentes o desastres ambientales
  • Paros no programados en plantas industriales
  • Incremento en costos de mantenimiento y reemplazo
  • Riesgos para el personal operativo

En sectores como petróleo y gas, petroquímica, generación eléctrica o infraestructura urbana, la corrosión no gestionada puede escalar rápidamente de un problema técnico a una crisis operativa.

Factores que aceleran la corrosión

No todos los entornos afectan igual. Algunos factores que incrementan la velocidad de corrosión son:

  • Alta humedad o contacto constante con agua
  • Presencia de sales (ambientes marinos o costeros)
  • Exposición a químicos agresivos
  • Cambios de temperatura extremos
  • Contaminantes industriales

Esto explica por qué instalaciones en zonas costeras o en ambientes industriales pesados requieren soluciones mucho más robustas.

Estrategias de prevención

La buena noticia es que la corrosión se puede controlar y en muchos casos prevenir si se aplican las estrategias adecuadas desde el diseño.

  • Selección de materiales: Elegir materiales resistentes al entorno específico es el primer paso. No todos los metales responden igual a las mismas condiciones.
  • Recubrimientos protectores: Los recubrimientos actúan como una barrera física entre el material y el ambiente. Pueden ser pinturas, epóxicos, galvanizados o recubrimientos especializados como el de REPSA Yellow Coat.
  • Protección catódica: Se utiliza principalmente en tuberías y estructuras enterradas o sumergidas para controlar las reacciones electroquímicas.
  • Diseño conforme a normativa: Evitar acumulación de humedad, facilitar drenajes y reducir puntos de contacto entre materiales incompatibles puede marcar una gran diferencia.
  • Mantenimiento predictivo: El monitoreo constante permite detectar problemas antes de que se conviertan en fallas críticas.

La corrosión en sistemas eléctricos: un riesgo subestimado

Cuando se habla de corrosión, pocas veces se pone el foco en los sistemas eléctricos. Sin embargo, estos son especialmente vulnerables, ya que:

  • La corrosión puede afectar la continuidad eléctrica
  • Se incrementa el riesgo de cortocircuitos y fallas
  • Se reduce la vida útil de canalizaciones y conexiones
  • Se compromete la seguridad de toda la instalación

En entornos industriales agresivos, la protección de la canalización eléctrica no es opcional: es crítica.

Innovación aplicada: protección real en ambientes extremos

Aquí es donde las soluciones especializadas hacen la diferencia.

En aplicaciones donde la exposición a agentes corrosivos es constante, contar con sistemas diseñados específicamente para resistir estas condiciones permite extender la vida útil de la infraestructura y reducir significativamente los costos de mantenimiento.

Un ejemplo de esto es la tecnología aplicada en soluciones como REPSA Yellow Coat, desarrollada para la protección de sistemas de canalización eléctrica en ambientes altamente corrosivos.

Este tipo de soluciones integran:

  • Tubería conduit
  • Cajas de conexiones
  • Accesorios y equipos especializados

Todos con un sistema de doble protección:

Recubrimiento exterior de PVC, que actúa como barrera frente a agentes químicos, humedad y sales
Recubrimiento interior de uretano amarillo, diseñado para proteger desde el interior y facilitar la instalación y durabilidad del sistema

El resultado es una solución robusta, confiable y pensada para industrias donde la corrosión no es una posibilidad, sino una constante.

Más allá de una fecha: una estrategia de negocio

El Día Mundial de la Corrosión no es solo una conmemoración técnica; es un recordatorio estratégico. Las empresas que entienden y gestionan la corrosión de manera proactiva no solo reducen riesgos, sino que también optimizan recursos, aumentan la eficiencia y fortalecen su competitividad.

Ignorarla cuesta. Prevenirla genera valor.

Y en un entorno industrial cada vez más exigente, invertir en protección adecuada ya no es una ventaja… es una necesidad.

Roberto Uc Lagunes
Roberto Uc Lagunes
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